Mucha expectativa, como cada vez que Lionel Messi pisa un campo de juego y mucho más si es en el comienzo de un Mundial, defendiendo los colores argentinos. Marcó el gol que abrió el partido pero no pudo sostener el rendimiento, al igual que todo el equipo.
Lionel Messi recorrió los días previos al debut frente a Arabia Saudita acompañado por rumores, dudas y entrenamientos diferenciados. Este y otros puntos lo llevó en el día de ayer a sentarse en una conferencia de prensa donde la utilizó, como prioridad, para retirar esos fantasmas y confirmar su óptimo estado físico.
El nivel del astro argentino fue de mayor a menor, siendo en el primer tiempo, de lo mejor de la Selección Argentina junto con Ángel Di Maria y los defensores centrales. Pero todo se fue apagando, por diferentes factores, un rival muy duro en lo físico, inteligente en sus movimientos y sabiendo de que manera anular al jugador del PSG, aunque le llevó varios minutos.
Luego del partido, Lionel Messi fue muy claro y salió a responder como líder de grupo, “Ahora tenemos que estar más unidos que nunca…Sabíamos que Arabia es un equipo con buenos jugadores, que mueve bien la pelota y que adelanta mucho la línea. Lo trabajamos, pero nos aceleramos un poco”.
El líder de la Albiceleste tuvo un rendimiento que fue de la mano del equipo argentino, de mayor a menor. Parecía que era para el recuerdo y finalizó siendo para el olvido.